Casas Tamaulipas/ Lupita Domínguez González
«Sin luz eléctrica hasta el día se nos hacía cortito y no alcanzabamos a terminar nuestras actividades porque nos caía la noche», expresó Alexa Salcedo, beneficiaria del programa de electrificación al 100 %.
Y es que después varias décadas por fin podrán contar con energía eléctrica con la instalación de sistemas fotovoltaicos.
En el rancho Cabaseño, en Villa de Casas, Tamaulipas, la tarde tuvo un brillo distinto. No solo por los focos encendidos, sino por la emoción compartida.
Rodrigo Navarro Ávalos y su esposa Alexa Salcedo fueron testigos del arranque del programa de electrificación al 100 por ciento en su comunidad.
“Estamos muy contentos y nerviosos, porque este proyecto es muy beneficioso; nunca habíamos tenido electricidad de esta forma aquí en el rancho”, expresó Rodrigo.
Por 25 años, desde que su madre adquirió el terreno, la familia vivió sin energía eléctrica convencional, dependiendo de un pequeño panel solar insuficiente.
“A veces estábamos cenando y se nos apagaba la luz; teníamos que conectar la batería de la camioneta para poder terminar”, recordó.
Hoy, la historia es distinta. Con paneles solares, baterías e instalación completa, el rancho ya cuenta con iluminación estable y segura.
“Ya hicieron la primera prueba de las luces, ahora podemos cargar aparatos y tener mejor calidad de vida”, dijo emocionado.
La electricidad permitirá usar un abanico, un refrigerador y otros utensilios básicos que antes eran impensables en esta zona rural.
Además, recibieron una estufa ecológica que reduce el humo dentro del hogar, mejorando la salud y el bienestar familiar.
“Este programa nos ayuda mucho, sobre todo porque aquí estamos a 15 kilómetros de terracería de la cabecera municipal”, explicó.
Alexa Salcedo destacó que la vida en el campo siempre ha sido difícil, pero la luz hará más prácticas las actividades diarias.
“Tenemos borreguitos que necesitan biberón en la madrugada; antes usábamos la luz del celular, ahora será diferente”, comentó.
La familia aseguró que el proyecto no tuvo un costo económico directo para ellos, representando un ahorro importante.
“Nos ahorramos cargar baterías con la camioneta; todo está muy bien instalado y completo”, puntualizó Rodrigo Navarro.





