Ciudad Victoria, Tamaulipas/ Lupita Domínguez González
La confirmación de un caso de rabia paralítica bovina encendió protocolos sanitarios en Tamaulipas, aunque autoridades descartan riesgos mayores para el hato ganadero estatal.
El subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal, Cuauhtémoc Amaya García, informó que en lo que va de 2026 únicamente se ha confirmado un caso.
“El único caso positivo que hemos tenido este año fue en El Mante”, declaró el funcionario, al precisar que fue detectado durante enero.
Subrayó que no existe incremento de contagios ni focos rojos activos. “No hemos registrado un incremento ni focos rojos en el estado”, puntualizó.
Tras la confirmación por laboratorio en El Mante, se activó el protocolo sanitario con rastreo epidemiológico y delimitación de zonas focales y perifocales inmediatas.
Además, se aplicó vacunación emergente en los predios ubicados dentro del perímetro de riesgo, con el objetivo de cortar cualquier posible cadena.
Amaya García explicó que la estrategia central consiste en controlar al murciélago hematófago, principal transmisor del virus mediante mordeduras al ganado.
Detalló que brigadas especializadas realizan capturas nocturnas, preferentemente en noches sin luna, para aplicar pomada vampiricida y liberar posteriormente a los ejemplares.
“El mecanismo es un control dirigido. No afecta a murciélagos insectívoros ni frugívoros, porque habitan en colonias distintas”, aseguró el subsecretario estatal.
Actualmente las capturas continúan, especialmente en municipios como Ocampo, donde productores han reportado mordeduras recientes en bovinos.
Paralelamente, el gobierno distribuye más de 200 mil vacunas gratuitas anuales contra rabia bovina, a través de asociaciones ganaderas locales.
La primera remesa de 10 mil dosis comenzará a dispersarse en la zona sur, priorizando áreas con antecedentes.
“No bajamos la guardia. Aunque hoy solo tenemos un caso confirmado, las acciones son permanentes”, sostuvo finalmente el funcionario estatal.







