Estados Unidos busca elevar el número de las reglas de origen en el marco del T-MEC, informó la Presidenta Claudia Sheinbaum tras reunirse con Jamieson Greer, Representante Comercial de ese país. La Mandataria explicó que México está dispuesto a aumentar el porcentaje de contenido regional, pero exige que se contabilicen por igual los componentes fabricados en los tres países y no sólo los producidos en territorio estadounidense. «Ellos están pidiendo más reglas de origen. Nosotros decimos: ‘Sí, pero que se tome en cuenta México, no solamente lo que se fabrica en Estados Unidos para los descuentos'», señaló. Sheinbaum puso como ejemplo la industria automotriz, cuyos vehículos pueden ensamblarse en México con componentes producidos a ambos lados de la frontera. Actualmente, Estados Unidos aplica un arancel del 25 por ciento a los automóviles, pero descuenta del gravamen el valor de los componentes fabricados en ese país. La Presidenta indicó que México plantea elevar las reglas de origen del 70 al 90 por ciento, siempre que el cálculo conserve un carácter regional y permita descontar también el contenido mexicano. «Lo que nosotros estamos buscando es que esas reglas de origen, aunque aumenten del 70 al 90 por ciento, sean regionales; o sea, que no solamente se descuente lo fabricado en Estados Unidos, sino lo que se fabrica en México», afirmó. La discusión forma parte de las negociaciones encabezadas por la Secretaría de Economía con Greer y con el Secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, para la revisión del tratado comercial. Sheinbaum aseguró que Estados Unidos determinó mantener el T-MEC por 10 años, con revisiones anuales, aunque el Gobierno mexicano busca que el acuerdo alcance una vigencia mayor. También pretende que lo negociado este año permita limitar las revisiones posteriores a la verificación de los compromisos pactados. «Estamos buscando nosotros llegar a un acuerdo para que el tratado pueda ser incluso más de 10 años o que, por lo menos, el acuerdo al que lleguemos este año, pues ya la revisión anual solamente sea sobre el cumplimiento», indicó. Sobre el arancel del 10 por ciento anunciado ayer por Estados Unidos para productos relacionados con trabajo forzoso, la Presidenta afirmó que la medida no modifica las condiciones comerciales vigentes para México. Explicó que las exportaciones amparadas por el T-MEC conservarán una tasa cero, salvo sectores como el automotriz, el acero y el aluminio, mientras que las mercancías fuera del tratado seguirán pagando 10 por ciento. «México queda exactamente igual que como estábamos hace una semana; es decir, libra totalmente un nuevo arancel. En este momento no tenemos un nuevo arancel del que ya teníamos previamente», sostuvo. Sheinbaum señaló que el nuevo gravamen sustituye al arancel temporal impuesto después de que la Suprema Corte estadounidense invalidó la política de tarifas recíprocas del Presidente Donald Trump.
Fuente: Plano Informativo







