Diputados de Oposición advirtieron que el fracaso de los contratos mixtos en Pemex es resultado de un modelo que nació defectuoso, de una política energética que privilegia la ideología y de la falta de certeza jurídica. El vicecoordinador económico de la bancada del PAN, Héctor Saúl Téllez, dijo que el fracaso de estos instrumentos no sólo estaba anunciado, sino que era previsible, porque el modelo nació con un diseño defectuoso: incentivos limitados, participación privada demasiado baja, que varios casos era inferior al 20 por ciento, y restricciones financieras que hicieron imposible atraer a empresas de talla internacional. El legislador sostuvo que esto no es un problema técnico menor, sino el reflejo de una política energética que privilegia la ideología sobre los resultados. «Mientras esquemas anteriores de licencia pura sí lograron atraer a Shell, BP, Eni o Woodside, el esquema mixto terminó cancelando proyectos estratégicos como Nobilis-Maximiliano y otros, dejando en el aire más de 2 mil 100 millones de barriles de reservas potenciales. El resultado es doble: se pierde la oportunidad de detener la declinación de la producción y, además, se pagan sobrecostos», indicó. Grupo REFORMA publicó este jueves que los contratos mixtos de Pemex, la principal apuesta del Gobierno para revertir la declinación de la producción petrolera, muestran señales de fracaso al no lograr atraer a empresas para desarrollar proyectos estratégicos y ante la cancelación de proyectos como Nobilis-Maximiliano. El legislador anunció que su bancada presentará una iniciativa de reforma en materia energética y, en especial, de contratos mixtos a fin de impulsar tres cambios estructurales, entre ellos, elevar de manera significativa los techos de participación privada, al considerar un sinsentido ofrecer esquemas donde el privado aporta capital y tecnología, pero se queda con una porción marginal del riesgo y de la renta. Propondrá también eliminar las rigideces financieras que hoy impiden la recuperación ágil de la inversión, generando incertidumbre sobre los pagos y limitando la flexibilidad de las empresas, y abrir la posibilidad real de esquemas de licencia pura o asociaciones con mayor autonomía operativa para los privados bajo supervisión del Estado, no bajo el control operativo permanente de Pemex. Agregó que todo esto debe ir acompañado de transparencia total respecto de cuánto se perdió en reservas y producción por las cancelaciones, y cuánto más se está pagando por rehabilitar pozos con sobrecostos del 35 por ciento. «La experiencia ya demostró que cuando el privado tiene más espacio, llega el capital. Cuando el Estado impone demasiadas ataduras, el capital se va», dijo. La secretaria de la Comisión de Energía, Patricia Flores Elizondo, afirmó que el fracaso de los contratos mixtos de Pemex son resultado de la incertidumbre generada por el Gobierno federal con medidas como la reforma judicial. La diputada de Movimiento Ciudadano advirtió que después de destruir la confianza de los inversionistas, el Gobierno federal y Pemex no pueden esperar que las empresas lleguen como si nada hubiera pasado. «Morena, si lo recordamos, se pasó años diciendo que el Estado podía hacerlo todo y solo, pero basta ver los siete años de retroceso del sexenio pasado para comprobar que eso no es cierto. Hoy la realidad ya los alcanzó, necesitan inversión privada, pero después de destruir la confianza y la certeza jurídica con la mal llamada reforma judicial, hoy pretenden que las empresas lleguen como si nada hubiera pasado», criticó. Flores Elizondo dijo que no se trata de privatizar Pemex, pero tampoco de convertirlo en un monopolio estatal, si no de atender que México necesita una empresa de petróleos fuerte, competitiva y capaz de asociarse con quien le aporte tecnología, experiencia y, obviamente capital, peros siempre con reglas claras y total transparencia. «Si las reglas cambian según el ánimo del Gobierno y las decisiones se toman por decisiones más ideológicas en lugar de técnicas, nadie se va a animar a invertir», advirtió. La emecista afirmó que México sigue perdiendo producción, inversión y competitividad por caprichos políticos, por lo que demandó que la política energética deje de ser un discurso de campaña o de las mañaneras y se convierta en una política de Estado seria que, entre otras cosas, le siga apostando al desarrollo de energías limpias. «Menos dogmas, más resultados, eso es lo que necesita realmente Pemex», reiteró.
Fuente: Plano Informativo







