Corea del Sur ha anunciado este miércoles un acuerdo con Estados Unidos para reducir los ejercicios militares conjuntos entre ambos países, actualmente en progreso, una medida tomada a petición de Washington y después de que el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, anunciara el domingo una «reducción sustancial» de las tradicionales maniobras por su buena relación con el líder norcoreano Kim Jong Un, el elevado coste de las operaciones y el rechazo de Seúl a unirse a la guerra contra Irán. «Corea del Sur y Estados Unidos han acordado realizar algunos ajustes en la duración y la envergadura del ejercicio, entre otros aspectos, a propuesta de la parte estadounidense», ha anunciado en un comunicado cotejado por Europa Press el Estado Mayor Conjunto de la República de Corea. De este modo, Seúl y Washington, que llevan realizando el ejercicio conocido como Escudo de Libertad Ulchi (UFS, por sus siglas en inglés) desde el lunes 17, han pactado, en primer lugar, «ajustar la duración de este ejercicio del día 17 al 21», concluyendo así este próximo viernes. «En segundo lugar, se ha decidido llevar a cabo el entrenamiento de maniobras combinadas sobre el terreno a una escala reducida, y Corea del Sur y Estados Unidos están estudiando actualmente los detalles específicos», . Asimismo, el Mando de Fuerzas Combinadas de ambos países «está llevando a cabo los ejercicios dividiendo sus centros de mando de guerra» entre las bases militares «CP TANGO y Camp Humphreys». «De cara al futuro, Corea del Sur y Estados Unidos han acordado debatir y aplicar diversas medidas para alcanzar los objetivos del ejercicio UFS y establecer una postura de defensa combinada», agrega la nota. Este mensaje contrasta con lo afirmado en la víspera por el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, que remarcó su compromiso de recuperar para el país el mando operativo total de las Fuerzas Armadas, también en tiempos de guerra, antes de que finalice su mandato en 2030. Seúl ejerce el control operativo (OPCON) de sus Fuerzas Armadas en tiempos de paz desde 1994. En cambio, en caso de conflicto armado a gran escala en la península de Corea, las tropas surcoreanas y las estadounidenses se integrarían en un mando conjunto gestionado por Washington, el Mando de Fuerzas Combinadas. Se trata de un legado de la Guerra de Corea mediante el cual, Seúl cedía a un mando de la ONU entonces liderado por Washington el mando operativo durante el conflicto. A final de la década de los 70, fue transferido al Mando Conjunto de Fuerzas de Corea del Sur y Estados Unidos. Esta transferencia total del mando de sus Fuerzas Armadas pasa por que Corea del Sur cumpla una serie de condiciones, principalmente de índole operativo y tecnológico, como puede ser el desarrollo de sistemas de defensa antimisiles. Las declaraciones de Lee llegaron dos días después de que Donald Trump anunciara en redes sociales que había dado orden al Pentágono de reducir «sustancialmente» los ejercicios militares conjuntos en Corea del Sur mencionando la «muy buena relación» con el líder norcoreano, Kim Jong Un.
Fuente: Plano Informativo







