Tokio registra 37 días consecutivos de lluvia sin precedentes desde que comenzaron los registros meteorológicos en 1886. La capital japonesa acumula precipitaciones casi tres veces superiores al nivel habitual de septiembre, con impacto directo en los precios de los alimentos, el turismo y la salud de sus habitantes. Según informó The Guardian, el centro de la ciudad acumuló 629 milímetros de precipitaciones solo entre el inicio de septiembre y el 28 de ese mes, de acuerdo con datos de la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). En ese mismo período, el sol brilló apenas 45,8 horas, el segundo registro más bajo desde que existen datos. En 14 de esos días, el astro no asomó en absoluto. Las frentes otoñales se prolongan más de lo habitual por el calentamiento global La causa del fenómeno es la combinación del El Niño y el cambio climático, que instalaron sobre el Pacífico un frente de alta presión persistente. “Las frentes de lluvia otoñales se están quedando más tiempo del habitual”, dijo Masayuki Kyoda, funcionario de la JMA, en declaraciones a la agencia Agence France-Presse. Si bien el especialista reconoció que resulta difícil trazar un vínculo directo entre el cambio climático y esta racha concreta, la propia agencia afirmó en un informe reciente que “el calentamiento global afecta el clima de Japón a largo plazo, incluyendo un aumento de las precipitaciones”. La temporada lluviosa de Tokio ocurre normalmente en junio, pero este año los aguaceros se extendieron durante todo el verano y provocaron inundaciones en diversas partes de la región. El anterior récord de lluvia consecutiva en la ciudad lo tenía el período del 27 de junio al 29 de julio de 2019, con 33 días seguidos. La racha actual lo superó por dos jornadas y no muestra señales claras de ceder. La lluvia dispara el precio de las verduras y afecta la vida cotidiana El impacto económico se siente en los mercados: el daño a los cultivos en zonas agrícolas cercanas a la capital disparó el precio de las verduras de hoja. Un trabajador de supermercado citado por medios locales señaló que el precio de una lechuga se más que duplicó, hasta los ¥450 (unos USD 2,87). El turismo también sufrió, con visitantes que ajustaron o cancelaron actividades al aire libre. En la vida diaria, los residentes enfrentan dificultades para secar su ropa, lo que los lleva a frecuentar lavanderías. A principios de mes, el tifón Dujuan causó inundaciones y deslizamientos de tierra en la prefectura vecina de Chiba, con un saldo de ocho muertos y decenas de viviendas destruidas. Esta semana, las autoridades meteorológicas advirtieron que el tifón número 26 de la temporada avanza en dirección noreste y podría rozar la región de Kanto, donde se ubica la capital. Millones de residentes se quejan de “fatiga de lluvia” en redes sociales La noticia de que la ciudad no tuvo un solo día seco en más de un mes impulsó a miles de usuarios a volcar su frustración en redes sociales. Además, el malestar también tiene dimensión sanitaria. Hiromichi Ito, médico y director de una clínica en la capital, declaró al diario Sankei Shimbun que la lluvia prolongada, la baja presión atmosférica y la alta humedad pueden provocar dolores de cabeza, mareos y otros síntomas físicos. Según Ito, el estado de ánimo de sus pacientes se deterioró de forma notable en las últimas semanas. La clave del cambio meteorológico es el tifón número 26 de la temporada, denominado Surigae, que se prevé atraviese las islas Izu esta noche y durante la mañana del 1 de octubre, antes de alejarse hacia el este y disiparse como ciclogénesis extratropical, según informó News on Japan con datos de la JMA. La JMA advirtió que los bordes de las bandas nubosas del tifón aún podrían alcanzar partes de la región de Kanto durante la mañana y la tarde del 1 de octubre, con precipitaciones adicionales sobre la prefectura de Chiba. Sin embargo, una vez que el sistema se desplace hacia aguas al este de Japón, arrastrará con él el frente de lluvia otoñal que mantuvo a Tokio bajo el agua durante más de un mes. A partir del viernes 2 de octubre, los pronósticos del Met Office y AccuWeather anticipan intervalos de sol crecientes y condiciones de otoño más despejadas. El sábado 3 y el domingo 4 traerían cielos parcialmente soleados con temperaturas máximas de entre 22 °C y 23 °C. Los modelos sugieren que la racha de lluvia consecutiva que mantuvo en vilo a la capital japonesa podría llegar finalmente a su fin.
Fuente: Plano Informativo






